Pon todos los ingredientes en un bowl apto para calor y vierte el aceite caliente con cuidado a través de un colador. Descarta lo que usaste para aromatizar.
Una vez que estén fríos la cebolla y ajo, usa tus manos para romperlos y agregarlo al aceite también.
Mezcla y una vez que se enfríe viértelo en un contenedor. Refrigéralo por hasta 1 año.