Corta la masa hojaldre en dos y estira ambas mitades hasta que tengan 3mm de grosor. Trata de mantenerlas lo más cuadradas como sea posible.
En un bowl pequeño mezcla la mantequilla, especias y azúcar rubia.
Corta papel para hornear del tamaño de la lata de horno que vas a usar y pon el papel sobre la superficie de trabajo. Pon una de las láminas de masa hojaldre encima y esparce el relleno sobre ella. Pon la otra lámina de masa hojaldre y presiona ligeramente con tus manos para que se peguen.
Usa una regla y un cuchillo o raspador para cortar un triángulo grande. A mí me gusta comenzar emparejando la base y con eso medir el resto de mi triángulo, tratando de que use la mayor cantidad de masa posible.
Una vez que tengas el triángulo, marca el tronco a lo largo del centro sin cortarlo, solo para asegurarte que no vas a cortar las ramas hasta el centro. Mi tronco tenía 5cm de ancho. Corta las ramas a ambos lados del tronco de 2cm de ancho. Para todo esto usé una regla para asegurarme de que quede parejo. Luego de esto levanta el árbol desde el papel y ponlo sobre la bandeja de horno.
Con tus dedos haz girar las ramas una por una en la misma dirección. Mezcla el huevo y la leche para pintar el árbol y píntalo.
Con el exceso de masa a los lados del árbol corta la estrella para la punta con un cortador así como otras formas para aprovecharla. Pega la estrella en la punta con el huevo pintado y pinta la estrella también. Para prevenir que se caigan las puntas de la estrella hacia abajo le puse pequeñas bolitas de masa.
Hornea el árbol en un horno precalentado a 180℃/350℉ por 30-40 minutos o hasta que esté bien dorado.
Apenas salga del horno pinta el árbol con la mantequilla derretida e inmediatamente espolvoréalo con la mezcla de azúcar y canela.
Para retirarlo de la bandeja de horno levanta con cuidado el papel para hornear (puedes necesitar ayuda de otro par de manos) y desliza el árbol para traspasarlo al plato o fuente de la presentación.