Pon la pechuga de pollo en una olla y cúbrela con agua a temperatura ambiente. Además agrega una cantidad generosa de sal.
Pon la olla a fuego medio y desde que rompe hervor necesita 20-30 minutos. No dejes que hierva muy fuerte para que no se ponga duro el pollo.
Retira el pollo y una vez frío desmenúzalo.