En un bowl, bate la mantequilla con el azúcar y la sal hasta tener una mezcla cremosa.
Agrega las yemas y vainilla e incorpóralas también con el batidor.
Agrega la harina y mezcla con una espátula hasta tener una mezcla homogénea. La masa va a ser bastante suave.
Refrigera la masa por una hora. Esto se tiene que hacer de todas maneras, ¡no saltes el paso!
Forma bolitas con la masa usando tus manos, yo usé un porcionador de galletas de 4cm de diámetro para que me queden iguales. Pon las bolitas sobre una bandeja para horno con papel para hornear en la base, dejando bastante espacio entre ellas porque se expanden en el horno.
Con tu dedo índice, presiona dos veces formando una forma de "V". Para que la puntita del corazón quede más formada puedes pellizcar la masa un poco en la base.
Rellena este espacio del corazón con mermelada, puedes hacerlo usando una cucharita pequeña o con una manga pastelera.
Hornea las galletas a 180℃/350℉ por 12-14 minutos o hasta que los bordes se vean ligeramente dorados. Al sacarlas del horno van a estar suaves, no las levantes de la bandeja hasta que se enfríen.