Con un porcionador de galletas pequeño o 2 cucharadas medidoras de masa (yo usé un porcionador de 4cm de diámetro) toma un poco de la masa de galletas y aplánala en tu mano de forma circular. Al centro, presiona una porción de queso crema congelado.
Presiona la misma cantidad de masa para la parte superior. Cierra la galleta con tus manos y dales forma haciéndola girar entre tus palmas. Repite con todas las galletas.
Cocina las galletas en un horno precalentado a 180℃/350℉ por 15-18 minutos o hasta que estén ligeramente doradas.
Apenas salen del horno, les puedes corregir la forma haciéndolas girar dentro de un molde circular.
Deja que se enfríen unos 5 minutos antes de levantarlas con una espátula. Deja que se enfríen por completo, idealmente sobre una rejilla.