Si no vas a usar el glaseado inmediatamente, ponle dos capas de papel de cocina muy mojado encima, tocando la superficie del glaseado.
Cuando estés list@ para usarlo, evalúa nuevamente la textura; puede ser que se haya secado un poco. Recuerda que si vas a usar colorantes, éstos lo van a volver más líquido.
Pon tu glaseado dentro de una manga pastelera con una boquilla pequeña (una boquilla funciona mucho mejor que simplemente cortar un hueco al final de la manga).
Para decorar, aprieta de manera lenta pero constante la manga y deja que el glaseado caiga sobre la galleta. Tu manga debería estar unos 3mm sobre la galleta, de manera que vas acomodando tus líneas y dibujos a medida que cae de la manga. Solo acerco la manga a la galleta cuando he terminado mi trazo o quiero que se pegue a otra línea. Puedes corregir y suavizar trazos usando un palito de dientes.
Todo lo que dibujes mientras está fresco el glaseado se va a pegar a sí mismo si se toca. Por lo tanto, a veces quieres darle unos 5-10 minutos a algunas decoraciones antes de hacerles más detalle para que no se amalgamen. Lo mismo va para si quieres que la galleta tenga un fondo de color sólido. En ese caso, dibujas el borde y lo rellenas para luego dejar que se seque. Una vez seco, puedes aplicarle más detalles encima.