Con un batidor de mano, mezcla la mantequilla con el azúcar hasta que se vea muy suave y cremosa.
Agrega el huevo y esencia de vainilla y mezcla nuevamente.
Agrega la harina, polvos de hornear y sal y mezcla con una espátula.
Pica el chocolate y agrégalo a la mezcla.
Forma un cilindro alargado con la masa de galletas y enróllalo con papel para hornear para apretarlo más. Congélalo por 30 minutos o hasta 1 mes.
Corta las galletas con la masa congelada de aproximadamente 2cm de ancho. Ponlas sobre una bandeja para horno y hornea las galletas por 8-10 minutos en un horno precalentado a 180°C/350°F o hasta que apenas estén empezando a dorarse en los bordes. Esto garantiza que la galleta sea suave.