Separa ⅓ de la masa para el enrejado y resérvalo. Estira el resto la masa sobre una superficie ligeramente enharinada hasta que tenga 3mm de grosor. Con cuidado levanta la masa con el rodillo y ponla sobre el molde.
Levanta los costados de la masa e insértalos en las esquinas y presiona contra los bordes. No cortes el exceso del borde aún.
Espolvorea la harina de almendras en la base y pon el relleno encima. Estíralo y aplánalo para que no haya aire.
Estira el ⅓ de masa que reservamos hasta que tenga 2mm de grosor. Corta tiras de aproximadamente 2cm de ancho.
Pon las tiras mirando todas hacia el mismo lado, dejando 1cm entre tiras.
Levanta una tira sí y una tira no hacia atrás pero solo hasta la mitad. Ahí, cruza una tira. Regresa las tiras que levantaste a su lugar. Ahora, levanta las tiras que no levantaste la primera vez para cruzar otra tira y bájalas nuevamente. Repite esto con el resto de tiras hacia ese lado y luego con la otra mitad del pie.
Corta los bordes de masa con el enrejado también dejando 1cm de exceso. Para esto yo uso tijeras de cocina.
Dobla el exceso de masa hacia adentro para formar un borde más gruesito. Para darle el efecto puntiagudo alrededor, presiona desde dentro del pie hacia afuera con tu dedo índice y rodéalo con el índice y pulgar de la otra mano, formando una puntita. Repite esto todo alrededor del pie.