Estira la masa sobre una superficie enharinada hasta que tenga aproximadamente 40x30cm. Ten cuidado de ir enharinando a medida que sea necesario.
Asegúrate que la masa no esté pegada a la mesa y esparce el relleno encima con una espátula. Ten cuidado de no romper la masa en el proceso.
Enrolla la masa desde el lado más largo, tratando que quede bien apretado.
Corta los rollitos con un cuchillo de sierra grande con cuidado para no desarmarlos.
Pon los rollitos en un molde de 20x20cm con papel mantequilla en la base.
Cubre el molde y deja que leuden por 30 minutos en un lugar cálido.
Hornea los rollitos en un horno precalentado a 180℃/350℉ por 30 minutos o hasta que estén ligeramente dorados.
Deja que se entibien antes de retirarlos del molde.