El pan de muerto mexicano es un pan dulce y suave que se suele comer para el día de los muertos así como los días previos a la fiesta. Se caracteriza por tener líneas que cruzan simbolizando huesos y en el centro una bola que sería la cabeza. Se come en estas épocas y también se deja en los altares que se preparan para los familiares que ya no están con nosotros.


Origen del pan de muerto mexicano
El pan de muerto mexicano tiene raíces prehispánicas con tradiciones europeas que se encuentran con la conquista en México. Antes de la llegada de los españoles, los pueblos de la región preparaban figuras rituales y los cronistas hablan también de sacrificios. Los españoles traen consigo el trigo y la levadura en el siglo XVI y con ellos los panes que se comían en Europa. Los evangelizadores proponen a los locales el uso de un pan que simbolice el corazón y azúcar teñida de rojo para la sangre. Este pan luego evoluciona hasta el que conocemos hoy como pan de muerto y que se coloca en los altares del día de los muertos (1 y 2 de noviembre).

Simbología del pan de muerto
El pan de muerto está compuesto por un bollo redondo y encima hay cuatro masas en forma de hueso y al centro una bola. Los huesos serían los de la persona fallecida y la bola el cráneo. La forma redonda representaría el ciclo de la vida. La fragancia del pan de muerto suele ser naranja y azahar (la flor del naranjo). En este caso también usé té Earl Grey de Supremo para darle un sabor distinto y delicioso. Puedes saborizarlo de muchas cosas y en las panaderías de México se llenan de versiones distintas, algunos incluso con relleno. Si bien en otras culturas las calaveras son símbolos de algo atemorizante, en el caso mexicano toman un sentido muy hermoso. Nos recuerdan que a la hora de morir, todos somos iguales sin importar nuestro status o dinero. Todos nos convertimos en huesos y eso nos une.



Pan de muerto mexicano
Ingredientes
Para la esponja
- 200 g harina sin polvos de hornear / harina de todo uso
- 50 g azúcar
- 12 g levadura instantánea
- 80 ml leche tibia
Para el pan
- 1 bolsa de té Earl Grey yo usé de Supremo
- 350 g de harina sin polvos de hornear / harina de todo uso
- 100 g leche condensada
- 1 ½ cdta sal
- 1 naranja solo ralladura
- 3 huevos
- 130 g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
Para pintar
- 1 huevo
- 1 cda agua
Para terminar
- 50 g mantequilla derretida para barnizar
- 50 g azúcar para espolvorear
Instrucciones
Para la esponja
- Mezcla todos los ingredientes y déjalos reposar en un lugar tibio por 1 hora.
Para el pan de muerto
- Abre la bolsa de té y vierte el interior en un bowl grande. Ahí pon también todos los otros ingredientes menos la mantequilla. También agrega la esponja del paso anterior.
- Mezcla y amasa por 20min a mano o 10min en batidora de pedestal con el accesorio de gancho.
- Agrega la mantequilla una cucharada a la vez. A medida que se incorpore, agrega más mantequilla hasta usarla toda. Al inicio va a ser difícil incorporarla pero con paciencia se incorpora.
- Pon la masa en un bowl grande y tápalo con plástico. Déjala leudar en un lugar tibio por 30min o hasta que haya doblado su tamaño.
- Retira la masa del bowl, pesa el total de la masa y divide en 12 porciones exactas. Dos de esas serán usada para hacer la decoración de 10 panes.
- Aplana cada porción de pan con tu mano y dobla los extremos hacia el centro como formando un paquete. Dale la vuelta para que la unión quede contra la mesa y hazlo girar para sellar el bollito. Es importante que la mesa no tenga harina para que se selle bien. Repite con todos.
- De las 2 porciones que reservamos para la decoración, vas a sacar 5 pedacitos para cada pan. Cuatro van a ser huesos y uno la bolita. Para los huesitos vas a hacer una forma alargada, dejando los extremos más gruesos. Para la bolita solo se forma una bola entre tus manos.
- Para decorar un bollito, pon 4 huesitos en forma de cruz, y al medio de los cuatro huesos va una bolita.
- Pon los bollitos ya decorados sobre una bandeja para horno, cúbrelos y déjalos leudar en un lugar tibio por 30min.
Para pintar
- Mezcla el huevo con el agua y pinta los panes con una capa delgada usando una brocha.
- Hornea el pan en un horno precalentado a 180℃/350℉ por 15-20min o hasta que estén dorados.
Para terminar
- Para darle el terminado azucarado, pinta los panes con mantequilla derretida y luego espolvoréalos con azúcar.

