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Polenta con champiñones y cebolla caramelizada

por Lore

La polenta es uno de mis ingredientes favoritos; ya sea horneado, frito o en su versión cremosa y sexy. Cremosísima polenta con champiñones y cebollas caramelizadas. ¡No se pone mejor que esto, amigos! Así que agarra una cuchara y empecemos.

Esta receta la subí al blog en abril del 2017 y hay algunas diferencias con la que hice originalmente. Primero que nada la última vez usé tomillo que AMO! Esta vez no lo encontré por ningún lado así que le puse unas hojitas de albahaca. Así que vayan por el tomillo si pueden :). Por otro lado cuando recién hice esta receta corté los champiñones en láminas y esta vez fue en cuartos. Puedes hacer la versión que prefieras, no hace mucha diferencia más que en la textura; en cuartos se siente más como carnocito.

¡Si te encanta la polenta puedes probar la otra versión de polenta cremosa que tengo en el blog! Es una polenta cremosa con tomates cherry y poro al horno que se sirve con un huevo escalfado o pochado. ¡No hay manera de que no lo ames! Estos son platos perfectos para los lunes sin carne. Son reconfortantes, llenan bastante y son simplemente riquísimos.

Siempre es especial regresar a revisar recetas antiguas porque te acuerdas del momento cuando las creaste. En el caso de esta polenta con champiñones y cebolla caramelizada todavía estaba viviendo en la casa de la mamá de Javi cuando nos regresamos de Londres y me acuerdo claramente estar disfrutando este plato de almuerzo con ella. Esto fue en abril y para mayo ya nos habíamos mudado al depa en el que estamos ahora así que ese recuerdo es súper lindo en mi cabeza.

polenta con champiñones

Polenta con champiñones y cebolla caramelizada

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Plato: Principal
Cocina: Baja
Tiempo de preparación: 20 minutos
Tiempo de cocción: 50 minutos
Tiempo total: 1 hora 10 minutos
Raciones: 3 personas

Ingredientes

Para los champiñones

  • 30 ml aceite de oliva
  • 400 g champiñones
  • a gusto sal

Para las cebollas caramelizadas

  • 250 g cebolla blanca
  • 20 ml aceite de oliva
  • 8 ramitas tomillo fresco
  • pizca sal
  • 1 cdta azúcar

Para la polenta

  • 150 g polenta
  • 900 ml leche
  • 40 g queso parmesano recién rallado
  • 20 g mantequilla sin sal
  • a gusto sal

Para los champiñones

    Elaboración paso a paso

    Para los champiñones

    • Lava los champiñones y corta el exceso de tallo. Córtalos en rebanadas delgadas o en cuartos, lo que prefieras.
    • Calienta una sartén a temperatura media-alta con un poco de aceite de oliva. Pon suficientes champiñones como para que cubran la base de la sartén, pero no más que eso. De esta manera se van a dorar en vez de hervirse. Déjalos quietos para que puedan agarrar color y luego voltéalos. Puede que tomen un rato en tomar color porque primero tienen que botar todo el agua que tienen dentro.
    • Déjalos a un lado reservados y agrega más champiñones a la sartén. Luego los puedes recalentar antes de servir.

    Para las cebollas caramelizadas

    • Corta la cebolla muy finito; si es muy gruesa se demora más y además la caramelización no llega al centro.
    • Pon la cebolla sobre una sartén con un poco de aceite de oliva, una pizca de sal y las ramitas de tomillo. Deja que se cocinen a fuego bajo. Primero se van a volver suaves y transparentes; que significa que ya están cocidas. De ahí en adelante empieza el proceso de caramelización.
    • Si ves que se empiezan a dorar de manera dispareja o que el azúcar que bota la cebolla se empieza a pegar a la sartén, agrega un chorrito de agua y usa las cebollas y el agua para despegar el azúcar de la sartén y regresarla a las cebollas. Continúa este proceso hasta que tengan un color marrón claro.
    • Quita las ramitas de romero y agrega una cucharadita de azúcar y un poquito de agua para distribuirla de manera pareja sobre las cebollas e intensificar su dulzor. Deja que el agua se evapore por completo. Luego las puedes recalentar antes de servir.

    Para la polenta

    • Mezcla la polenta con leche a temperatura ambiente o fría usando un batidor de mano. Pon la cocina a fuego medio y mezcla constantemente con el batidor porque la polenta tiende a pegarse a la parte de abajo de la olla y quemarse; especialmente una vez que empieza a hervir.
    • Una vez que haya hervido y esté suficientemente espesa, pruébala. Si aún tiene gránulos duros, entonces agrega más leche y sigue cocinándola. Si ya está lista, agrega el queso parmesano y mezcla para que se derrita.
    • Prueba la polenta y ajusta el nivel de sal (el parmesano tiene sal, así que es importante que esperemos hasta después de agregarlos para echarle sal). Termina con la mantequilla y sírvelo caliente.
    • Si vas a comer la polenta un rato después de cocinarla, ponle papel film tocando la superficie de la polenta para que no se haga una costra. Luego para recalentarla vas a tener que soltarla con un poco más de leche.
    ¿Probaste la receta?Menciona a @lorena.salinas en Instagram o usa el hashtag #RecetaCJ!

    1 comentario

    Anónimo junio 10, 2019 - 1:54 pm

    Excelente recetas

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